Dongfeng va a por lo que queda de Saab
Saab, como marca de coches está prácticamente acabada. Spyker compró a General Motors la marca moribunda, y fracasó. Luego lo ha intentado NEVS, con inversores chinos. Ahora se mete en el ajo Dongfeng, un gran fabricante chino de titularidad estatal

National Electric Vehicle Sweden (NEVS) adquirió en 2012 los restos de Saab, pero con el importante condicionante de no poder usar tecnología de General Motors. La producción del 9-3 se llegó a reiniciar brevemente para luego volverse a interrumpir por dificultades económicas. El propietario de los derechos de la marca, Saab AB, les retiró la licencia.
Donfgeng, que posee el 14% de PSA Peugeot Citroën (pretendrían un trozo más grande), ha llegado a un acuerdo con NEVS. A cambio, NEVS ayudará a Dongfeng a hacer coches técnicamente viables en mercados de exportación, principalmente Europa y EEUU. De vuelta, NEVS recibirá ayuda para desarrollar coches eléctricos y fabricarlos en Tianjin (China).
Las dos compañías se beneficiarán también de la compra grupal de componentes y de una red de distribución común. ¿Podrán llamarse Saab los coches que salgan de esa alianza? De momento va a ser que no, no tienen la licencia, y la posibilidad de que Saab vuelva a ser lo que fue es cada día más remota.
Queda para la esperanza el caso de Geely/Volvo, la introducción en la marca sueca de capital chino no ha tenido efectos negativos, y tanto suecos como chinos están sacándole partido. Pero aparentemente a Saab le han echado un mal de faro fundido, llevan varios años sin levantar cabeza. ¿Será esta la definitiva?
