No más hidrógeno, economistas y expertos piden a las autoridades que centren todos sus esfuerzos en la movilidad eléctrica
El hidrógeno es el elemento más abundante del universo. Su potencial como combustible es enorme, pero sus inconvenientes superan a los beneficios. La apuesta debe centrarse en lo eléctrico, tal y como afirman expertos y economistas.

La sociedad moderna se ha definido por las luchas tecnológicas que han azotado el mundo durante las últimas décadas. El VHS superó al video beta, el CD al láser disc y la música en streaming al MP3. La evolución forma parte del mundo y si bien hay grandes ganadores hay enormes vencidos. El hidrógeno está a punto de claudicar. El mercado lo rechaza y ahora expertos y economistas piden a los gobiernos de Europa que se centren de una vez por todas en la movilidad eléctrica. Incluso para vehículos pesados.
El hidrógeno siempre se ha considerado como una de las mejores alternativas para reducir el impacto ambiental del tráfico. El elemento más abundante del universo tiene grandes capacidades como combustible. Una fuente inagotable de energía limpia y respetuosa. Sin embargo, los inconvenientes superan a los beneficios. El hidrógeno es tan volátil que siempre está asociado a algún otro compuesto. Su disociación es extremadamente costosa en cuanto a niveles de energía se refiere. Consume más energía de la que suministra. El proceso es complejo y caro. Todavía no se ha encontrado una solución fiable y barata de generar hidrógeno verde.

Alemania y Francia centran sus esfuerzos en los camiones 100% eléctricos
Como ya hemos dicho, el hidrógeno es muy volátil (explota con facilidad) por lo que resulta muy peligroso usarlo como combustible. Los tanques de almacenamiento requieren especificaciones muy exigentes que encarecen su construcción. Muchos temen los graves problemas que pueden sucederse en el caso de sufrir un accidente. Son muy pocos los turismos que usan o han usado el hidrógeno como fuente de alimentación. Cada vez son menos las hidrogeneras repartidas por Europa. Muchas de las empresas comercializadoras han abandonado el mercado sin dejar alternativas.
El hidrógeno es hoy por hoy un sistema costoso y es por ello que en una declaración conjunta vertida a toda Europa, economistas franceses y alemanes han pedido a los gobiernos que adopten un enfoque común para el transporte de mercancías. Piden que se centren en los camiones eléctricos, no en los de hidrógeno. Una declaración que puede suponer el último clavo en el ataúd del hidrógeno como combustible limpio alternativo. No hay que olvidar que Francia y Alemania son las dos mayores potencias económicas de la Unión Europea. Alemania es el mayor productor de automóviles del continente, Francia el tercero.

Es por eso que las declaraciones ahora vertidas tienen tanta importancia. Los economistas aseguran que la diversidad de estrategias dificulta la mejora tecnológica. La electricidad está mucho más adelantada al hidrógeno y es por ello que Europa debe centrarse en los camiones eléctricos como en su momento el mundo acogió el VHS o el CD como fórmulas ganadoras. Cuanto más se retrase el enfoque directo a la electromovilidad, más costosa será su adaptación. Cada vez son más, aunque siguen siendo pocos, los camiones eléctricos que circulan por las carreteras del espacio comunitario. Muchos menos son los transportes movidos por hidrógeno.
Si bien actualmente existen numerosos incentivos gubernamentales para promover el desarrollo paralelo de infraestructuras de vehículos eléctricos de hidrógeno y de batería, el estudio es claro al elegir un ganador. «Las políticas deben centrarse en los camiones eléctricos de batería (BET) ya que representan la tecnología más madura y lista para el mercado en el transporte de mercancías por carretera», afirma la declaración del FGCEE (Consejo de Económicos Expertos Franco-Germanos). «Por lo tanto, para impulsar el uso de los BET, se debe utilizar la financiación pública para acelerar el despliegue de redes de carga rápida en los principales corredores y en depósitos privados».
