Toyota no está sola en el reino de los híbridos, Stellantis también pero con un inesperado contratiempo
Stellantis es noticia continua. El gigante tiene un «problema», uno que ya les gustaría tener a otros fabricantes, porque es la prueba perfecta de la elevada demanda que sus marcas de volumen están recibiendo de su última generación de híbridos. Un contratiempo en un momento clave en el que se están revisando las tácticas.

La salida de Carlos Tavares de Stellantis está demostrando que las últimas estrategias del portugués no estaban bien encaminadas. Insistir en los coches eléctricos cuando no era la opción preferente de los clientes no era la opción más idónea para ganarse a estos. La nueva hoja de ruta ha puesto el foco en una nueva generación de coches híbridos.
Jean-Philippe Imparato, ex de Alfa Romeo, es el número uno del grupo para Europa y, uno de los que se perfila como mejor candidato a ocupar el puesto del portugués en el trono del gigante franco-italiano. El galo se está encargando de las estrategias de toda la empresa en esta región del mundo, y el que ha decidido potenciar una tecnología de electrificación más aceptada.

Stellantis paga un elevado precio por aparcar los eléctricos
Sin embargo, el giro emprendido por Stellantis no está saliendo como se había planeado, porque Imparato ha confirmado un contratiempo importante, y que recuerda al de los microchips. La empresa tiene una falta tremenda de piezas para fabricar los nuevos híbridos, apuntando que en el mes recién terminado salieron 20.000 coches menos de sus fábricas.
Las estanterías que deberían estar repletas de motores híbridos están vacías, pero se sabe lo que ha motivado esta situación excepcional. Los fabricantes realizan sus aprovisionamientos de piezas, componentes y conjuntos completos mucho antes del lanzamiento, con meses de antelación.
Los híbridos de Stellantis son un éxito, y un cuello de botella
Sin embargo, la táctica era la de centrar los esfuerzos en los eléctricos, por lo que «Cuando las reglas cambian repentinamente y el mercado no sigue el plan, el sistema se detiene. Los eléctricos no funcionaron tan bien como esperábamos, así que apostamos fuerte por los híbridos. Pero los proveedores, grandes y pequeños, no pueden cambiar de rumbo en dos meses», explica Imparato.
Esta situación es temporal, en lo que tardan los proveedores en fabricar unidades y enviarlos a las marcas del grupo, lo que no evitará incurrir en retrasos en las entregas de los coches híbridos, pero serán muchas marcas las que desearían estar en el papel de Stellantis en estos tiempos. La cifra de pedidos debe ser monstruosa...
Y mejor que lo sea y lo siga siendo en el futuro más inminente, porque el francés ha reconocido que Stellantis tendrá que pagar una factura de 1.700 millones de euros por exceso de emisiones, y el horizonte no pinta nada bien. Imparato ha señalado que «Bruselas presentó la ventana de tres años -hasta 2027- para alcanzar los objetivos de emisiones como un favor. Pero si no vendo suficientes coches eléctricos en 2025, tendré que compensarlo todo en 2026. Y hoy en día, ese mercado simplemente no existe».
